La enseñanza explícita suele ser malinterpretada e incluso despreciada. Sin embargo, no tiene nada que ver con la enseñanza tradicional. Se trata de una forma estructurada de enseñanza en la que la actividad del docente —si bien es esencial— intenta fomentar la participación activa del alumnado y una mejor comprensión del objetivo de aprendizaje. Numerosos estudios científicos han demostrado la eficacia de la enseñanza explícita en el aprendizaje de nuevos conceptos, en diversos públicos y con una amplia gama de contenidos. La enseñanza explícita tiene un lugar legítimo en el repertorio de prácticas docentes.
Texto redactado por Pascal Bressoux, profesor de Ciencias de la Educación en la Universidad de Grenoble Alpes, con aportaciones de Liliane Sprenger-Charolles, Marie Bocquillon y Marc Demeuse.
Traducido por Inazio Retegi Saizar.